“Sabemos que hoy no aprobamos una subvención para Tirme, pero aprobamos una modificación de crédito para dar una subvención a Tirme. Empezamos con mal pie, porque esta modificación de crédito tiene informes que alertan del incumplimiento de las reglas fiscales. Y es que hace años que este sistema flaquea. Se tiene que cambiar”, asegura Salas.
“Cada año Tirme presenta unos gastos brutales: 63 millones de euros en dos años. Este dinero son tres convocatorias de Plan de Obras y Servicios, cuántas cosas se podrían hacer con este dinero en Mallorca?”, insiste el conseller.
Salas insiste: “Esto no viene de ahora, porque la pasada legislatura, yo estando al frente de la FELIB intentamos que la planta de compostaje de Llucmajor fuera una realidad. Ahora pedimos 20 millones a Europa para hacer esta planta de reciclaje, que parece que hemos hecho un huevo con dos rojos, y resulta que en dos años tenemos que pagar más de 63 millones de euros. Con este direnl podrían hacer dos de plantas de compostaje y no tendría que pedir permiso a nadie”, asegura. “Esto es grave”.
“Y esta situación se podría haber evitado hace rato. Los tiempos cambian y si este sistema no funciona se tiene que cambiar. Que para eso ustedes están gobernando y son los gestores en esta materia”, dice Salas. “Nosotros nos podemos quejar porque los apoyaremos”, explica.
“Porque esta tasa tampoco se puede revertir en los ayuntamientos y a la vez en los ciudadanos. Se tiene que cambiar sí o sí. El sistema está caducado y no funciona”, ha sentenciado. “El Consell de Mallorca pide que se recicle, y esto no se puede traducir en un incremento de la tasa a nuestros vecinos”, asegura el conseller de El Pi. “Tenemos un sistema que se tiene que cambiar y no podemos apoyar de manera atemporal”, ha sentenciado Antoni Salas.