Después del plenario extraordinario del Consell de Mallorca, El PI – Proposta per les Illes considera que ha quedado patente que la crisis de la Consellería Insular de Turismo no es solo el resultado de una gestión nefasta del conseller, sino, sobre todo, de la cobardía y la incompetencia del presidente del Consell, Llorenç Galmés, incapaz de asumir decisiones y de dar la cara ante una evidencia incontestable.
Antoni Salas, portavoz de El PI, ha afirmado: “Hoy hemos comprobado que el presidente no gobierna: se esconde. Mantiene un conseller desacreditado porque le falta coraje y capacidad. Esta actitud es indigna del cargo y perjudica Mallorca”.
El partido denuncia que Galmés ignora un clamor social y económico prácticamente unánime, hace tarde siempre y rehuye el diálogo real con el sector y los municipios. “Su pasividad bloquea la acción pública y degrada la credibilidad institucional. Es una fuga de responsabilidad que deja la política turística a la deriva, sin rumbo ni liderazgo”, ha remarcado Antoni Salas.
“La fotografía de hoy es clara: un consejero que no puede continuar y un presidente que no quiere decidir. Esta combinación de negligencia y miedo está haciendo daño a nuestra economía, a nuestra imagen y a la convivencia entre residentes y actividad turística”, ha subrayado el portavoz del PI.
Para El PI, el que se ha visto al plenario confirma que el problema de fondo es el presidente: “Cuando un líder prefiere sostener el error antes de que afrontarlo, condena toda la administración al descrédito. Galmés ha elegido la cobardía y esto tiene consecuencias”, ha concluido Salas.
