“Cualquier vivienda que se haga en las Islas Baleares tienen que ser necesarios 15 años de residencia en las Islas para optar a ella”. Así de contundente se ha mostrado el coordinador general de El PI-PROPOSTA PER LES ILLES BALEARS Joan Miralles. “En las Islas hay un problema de vivienda y es necesario que solo puedan acceder a la compra de una vivienda la gente que ha vivido más de 15 años en las Islas Baleares, a pesar de que no sean continuados”, explica.
“Aun así”, dice el coordinador general, “tiene que haber excepciones”. El Pi considera que el personal sanitario o el profesorado de difícil cobertura tendría que estar excepto de esta normativa. “Estos profesionales son necesarios y se les debe incentivar a venir para cubrir estas plazas”, explica el coordinador.
Por otro lado, Miralles asegura que la propuesta socialista de crear una empresa pública de vivienda estatal choca con las competencias de las comunidades autónomas. “Son los Gobiernos autonómicos y los Ayuntamientos los que tienen las competencias del mercado residencial, no el Estado. Cada comunidad es diferente y no pueden hacer una política de vivienda común para todo España si los problemas no son los mismos”, explica.
“Si el Estado quiere ayudar en la crisis de la vivienda lo primero que tiene que hacer es arreglar los 447 inmuebles que tiene la SAREB en las Islas y ponerlos al mercado de alquiler, no pisar competencias”, insiste Miralles. “Además, es importante que el Gobierno genere vivienda social, pero para esta gente que tiene más de 15 años de residencia en las Islas Baleares”.
“La construcción no arreglará por sí solo la crisis de la vivienda en las Baleares, hay que ir a la raíz del problema”, asegura. “No podemos crecer demográficamente y continuar construyendo de forma desmesurada vivienda para todo el mundo que quiere venir a Mallorca no es una buena solución ni para las Islas, ni para su economía y ni para su cohesión social”, ha sentenciado.
