“Las instituciones tienen que ser las primeras que protejan nuestra cultura, nuestras costumbres, nuestra manera de vivir, y esto incluye nuestra lengua”, insiste Gili. “Si hacemos que el mallorquín, el menorquín, el ibicenco y el formenterense sea opcional, solo favorecerá que este desaparezca de la vida pública y de nuestras calles, lo sustituiremos por el castellano y acabaremos que toda nuestra cultura quede en la olvido”, ha sentenciado el presidente.
“La lengua no se toca. Y es hora que lo todo el mundo vuelva al consenso y a la cordura. Tenemos que fomentar nuestra lengua y hacerla más fuerte”, insiste. Por eso el presidente de El Pi pide a todos los diputados, consellers, regidores y cargos públicos en general que utilicen la lengua propia de las Islas Baleares.
