Ante la propuesta del Partido Popular de incluir una exención del requisito del catalán en la Ley de polígonos, El Pi-Proposta per les Illes manifiesta su rechazo frontal a esta medida y reafirma su compromiso con la defensa de la lengua propia de las Islas Baleares.
El coordinador general de El Pi, Joan Miralles, ha expresado su preocupación por este nuevo intento de menguar la presencia del catalán en la administración pública: “El catalán no puede ser una opción, tiene que ser un requisito para acceder en cualquier plaza pública. Esta es nuestra lengua y el mínimo que podemos exigir es que los trabajadores públicos conozcan y atiendan los ciudadanos en catalán”.
Miralles ha recordado que El Pi está totalmente alineado con la Obra Cultural Balear en la defensa de este principio y ha criticado que el Partido Popular vuelva a poner en cuestión un derecho básico de los ciudadanos de las Islas Baleares. “Estas maniobras políticas solo contribuyen a dividir la sociedad y a hacer pasas atrás en la normalización lingüística. No lo podemos permitir”, asegura.
Por eso, El Pi reclama en el Govern que garantice que la lengua propia de las Islas Baleares continúe siendo un elemento esencial en la función pública, tal como establece el marco normativo vigente y como exige el sentido común en un territorio donde el catalán es lengua oficial.
Finalmente, Miralles hace un llamamiento a toda la sociedad civil y al resto de fuerzas políticas para mantener una defensa firme de la lengua y evitar cualquier retroceso en los derechos lingüísticos: “No podemos permitir que se ponga en entredicho la igualdad de derechos de los catalanoparlantes. Nos encontrarán siempre delante”.
