El Pi‑Proposta per les Illes Balears reclama una actuación urgente y contundente por parte del Govern balear desprendido de conocerse que casi 900 niños han quedado sin plaza en las escoletas públicas de 0 a 3 años, según datos oficiales del proceso de admisión para el próximo curso.
El portavoz del partido, Antoni Salas, ha calificado la situación de “inadmisible” y ha puesto en entredicho la viabilidad y la credibilidad del anuncio del Govern sobre la gratuidad de esta etapa educativa. “Nos sorprende que se anuncie la gratuidad de la etapa 0‑3 si no se garantizarán plazas para todos los niños. La noticia que casi 900 menores han quedado fuera del proceso de admisión lo refleja con contundencia”, ha declarado Salas.
Desde El Pi se recuerda que el acceso universal en la educación infantil no puede ser solo una promesa electoral o un eslogan mediático. “Primero hay que asegurar la oferta pública: sin escoletas, la gratuidad es un titular vacío. El Govern tiene que invertir con urgencia en nuevos centros y en el refuerzo de los existentes”, ha insistido el portavoz.
El Pi está firmemente a favor de una educación pública y gratuita, pero reclama que esta se haga siempre con previsión y con plazas suficientes para todo el mundo. “Es fundamental que las familias donde todos sus miembros están trabajando tengan prioridad, porque son las que realmente necesitan este servicio para poder conciliar la vida laboral y familiar”, ha añadido Salas.
Además, Salas ha recordado que cuando fue presidente de la FELIB, la Federación de Entidades Locales de las Islas Baleares, hace dos años, ya advirtió que esta situación se produciría si no se tomaban medidas para ampliar la oferta de escoletas a tiempo.
El partido defiende que la gratuidad real y universal de las escoletea solo será efectiva si se garantiza una plaza para cada niño, especialmente para las familias con menos recursos. En este sentido, El Pino propone un plan de ampliación inmediata de la oferta pública, la colaboración con centros complementarios mediante convenios con ayuntamientos y entidades privadas, y la creación de escoletes de verano y espacios familiares para cubrir las necesidades de conciliación fuera del calendario lectivo.
“La igualdad de oportunidades empieza en los primeros años de vida. Es ahora cuando el Gobierno tiene que demostrar con hechos su voluntad de garantizar una educación infantil digna, inclusiva y universal. No valen excusas ni promesas vacías. Si queremos hablar de gratuidad, primero tenemos que poder hablar de acceso”, ha concluido Antoni Salas.
