Ante el aumento de cierres de bares y restaurantes a Palma, El Pi–Proposta per les Illes Balears quiere expresar su apoyo a los pequeños empresarios del sector de la restauración, que afrontan una situación cada vez más insostenible.
Según datos recientes, este año ya se han clausurado cerca de 600 establecimientos en Mallorca, triplicando las cifras del año anterior. En Palma, las sanciones y cierres temporales por parte de la Policía Local han afectado unos ochenta locales, principalmente por cuestiones relacionadas con horarios y licencias. Además, las obras en el Paseo Marítimo han provocado una caída significativa de las reservas, agraviando todavía más la situación de los restauradores.
Catalina Barceló, presidenta de El Pi Palma, ha declarado: “Los bares y restaurantes forman parte del alma de Palma y merecen apoyo institucional, no trabas. No podemos permitir que la burocracia, la carencia de diálogo y la inacción condenen a la desaparición un sector que da vida en nuestros barrios y trabajo a miles de personas.”
Barceló ha añadido: “Desde El Pi pedimos en el gobierno municipal que escuche el sector, que facilite ayudas reales y que revise las normativas que están ahogando los pequeños negocios. Es imprescindible encontrar un equilibrio entre el descanso vecinal y la actividad económica, pero siempre desde el consenso y la proporcionalidad.”
El Pi Palma insta el Ayuntamiento a abrir una tabla de diálogo con los representantes del sector para abordar medidas urgentes que permitan la supervivencia de los negocios locales y la convivencia con el vecindario. “No podemos perder más tiempo. Cada día que pasa cierran más establecimientos y se pierden lugares de trabajo. Palma no puede permitirse este retroceso”, ha concluido Barceló.
