El PI Palma expresa su apoyo a las reivindicaciones de los vecinos de Son Oliva, que denuncian la carencia de servicios e infraestructuras adecuadas en un barrio que no ha dejado de crecer en población y actividad. Según informaciones recientes, los residentes han puesto encima la mesa problemas como el deterioro de las aceras, la sensación de inseguridad y la ausencia de servicios comunitarios como el Casal de Barrio, que continúa cerrado.
Catalina Barceló, presidenta de El Pi Palma, ha declarado: «Es inadmisible que un barrio con la vitalidad y el crecimiento de Son Oliva sufra estas carencias. El Ayuntamiento tiene que actuar con celeridad para garantizar que las infraestructuras y servicios estén a la altura de las necesidades de los ciudadanos.»
Desde El Pi Palma consideran que Son Oliva es un ejemplo claro de como la ciudad crece en población pero no en servicios. Las aceras se encuentran en mal sido, dificultando la movilidad de muchas personas, especialmente gente mayor o con movilidad reducida. Los vecinos también alertan de un aumento de los comportamientos incívicos y de una sensación de inseguridad creciente que no puede ser ignorada. A todo esto, se suma la frustración para ver un Casal de Barrio acabado pero cercado y sin uso, un recurso esencial para el tejido social del barrio.
«Los vecinos de Son Oliva merecen vivir en un entorno seguro, digno y muy equipado. Es responsabilidad del Ayuntamiento escuchar y responder a sus demandas legítimas», ha añadido Barceló.
El Pi Palma reafirma su compromiso con la mejora de la calidad de vida de los residentes de todos los barrios de la ciudad y continuará exigiendo que los recursos municipales lleguen a todos los lugares de Palma, especialmente aquellos que más lo necesiten.
