El Pi – Proposta per les Illes ha presentado una moción en el Consell de Mallorca con el objetivo de combatir la creciente brecha digital y la desatención bancaria que sufren miles de personas mayores en la isla. La formación reclama acciones concretas tanto a las administraciones públicas como las entidades financieras para que ningún ciudadano se quede atrás en el proceso de digitalización.
La iniciativa de El Pi recoge casos reales de personas que, por carencia de competencias digitales o alternativas presenciales, han sido excluidas de servicios esenciales. “Hemos sabido que gente mayor no ha podido acceder a actividades como un viaje en Menorca organizado por el mismo Consell porque el trámite solo se podía hacer en línea. Es un caso grave, pero no es aislado”, ha denunciado el portavoz de El Pi en el Consell, Antoni Salas.
La moción también denuncia la desaparición progresiva de oficinas bancarias en la isla, hecho que agravia la situación de muchas personas. Desde el 2018 han cerrado el 45% de las oficinas bancarias en las Baleares, dejando municipios enteros como Deyá, Estellencs o Escorca sin ningún servicio presencial. “La gente mayor no puede ser víctima del progreso tecnológico. Si no hay alternativa presencial, la administración y los bancos acontecen barreras y no servicios”, ha afirmado Salas.
El Pi propone que cualquier gestión con la administración se pueda hacer tanto de forma presencial como digital, a elección del ciudadano. Además, insta el Consell a publicar periódicamente las acciones que lleva a cabo para reducir la brecha digital, con datos concretos sobre municipios y personas beneficiadas. También pide la creación o despliegue de oficinas bancarias móviles en los municipios donde no sea viable mantener una oficina física, siguiendo el ejemplo de territorios como Castilla y León o Cataluña.
“La auténtica excelencia en la gestión no es solo digitalizar, sino garantizar que todo el mundo pueda acceder. Las personas tienen que poder elegir como relacionarse con la administración o su banco”, ha concluido Salas.
Con esta moción, El Pi quiere garantizar la dignidad, la autonomía y la inclusión de todas las personas, especialmente de las más vulnerables, ante una transformación digital que, sin acompañamiento, puede convertirse en una nueva forma de exclusión social.
