Ante la noticia publicada hoy a Última Hora, que cifra en 116.482 los nuevos residentes que podrían llegar a Palma por la ampliación urbanística prevista en suelos urbanizables y áreas de transición, El Pi – Proposta per les Illes ha manifestado su rechazo frontal a este modelo de crecimiento.
“El planeamiento impulsado por PP y Vox es un despropósito que solo hará crecer todavía más la presión poblacional sobre Palma y sobre Mallorca en general. Es una fuga adelante que agravia los problemas de abastecimiento de agua, saturación de servicios y pérdida de territorio.”
El Pi recuerda que ya se opuso al decreto de medidas urgentes aprobado por el Govern y al desarrollo de proyectos residenciales en suelos de transición. El partido considera que se está “abriendo la puerta en una urbanización masiva” en zonas hasta ahora consideradas rústicas o intermedias, sin haber agotado ni siquiera el suelo urbanizable ya disponible.
“No tiene ningún sentido permitir la construcción en suelo rústico o de transición cuando ya existe capacidad legal para más de 140.000 viviendas en las Islas. Esta operación no tiene nada que ver con la vivienda asequible, sino con beneficiar determinados promotores y especuladores.”
Además, El Pi señala que el crecimiento que se está promoviendo no va acompañado de ningún plan serio para garantizar los recursos básicos ni las infraestructuras necesarias. El partido lamenta que “la sobrepoblación se haya convertido en un tabú político, cuando es el gran elefante dentro de la habitación” y advierte que el modelo actual de desarrollo es insostenible a corto plazo.
“Mallorca no puede crecer indefinidamente. Ya vivimos con escasez de agua, con problemas de movilidad, con colapso sanitario y educativo, y con unos precios de la vivienda fuera de control. Añadir 100.000 residentes más solo empeorará la situación.”
El Pi exige al Govern balear que pare inmediatamente la aprobación de nuevos proyectos en suelos de transición y que revise de manera global la política territorial y urbanística. El partido apuesta por un modelo de crecimiento sostenible, basado en el equilibrio territorial, la protección del medio ambiente y la mejora real de la calidad de vida de los residentes.
