El Pi – Proposta per les Illes ha criticado duramente el acuerdo de presupuestos firmado entre el Partido Popular y Vox, que consideran una “rendición ideológica” ante las imposiciones de la extrema derecha. El coordinador general de El Pi, Joan Miralles, ha denunciado que “el PP ha vendido la dignidad de los mallorquines por una silla”.
“Este acuerdo no responde a las necesidades de la gente de Mallorca, responde a los deseos de un partido ultraderechista que dicta desde Madrid el que se tiene que hacer aquí. El PP se ha doblado completamente y esto tiene consecuencias muy graves para nuestra sociedad”, ha afirmado Miralles.
El Pi denuncia que muchas de las medidas recogidas en el acuerdo son inaplicables o fuera del marco competencial de la Comunidad Autónoma, y solo buscan titulares vacíos para satisfacer el electorado de Vox. Además, señalan que la ofensiva contra la lengua catalana supone un retroceso sin precedentes en la integración, la cohesión social y la identidad cultural de Mallorca.
“Convertir el catalán en un problema, rebajar la presencia en la escuela y a la administración, es atacar el que somos. La lengua no es un estorbo que se tiene que tolerar, es una parte fundamental de Mallorca. Y este acuerdo la quiere hacer inoperante”, ha remarcado el coordinador.
Sobre las propuestas en materia de inmigración, El Pi las califica de “inhumanas y electoralistas”, que generan más división que soluciones. También consideran que la política de vivienda pactada es puro maquillaje, sin ninguna propuesta estructural para hacer frente a la carencia de acceso a una vivienda digna. En este sentido, El Pi propone medidas concretas como la reconversión de hoteles obsoletos para crear vivienda asequible o la regulación estricta de la liberatizació de suelo.
“Mientras la gente no puede pagar un alquiler, PP y Vox hacen ver que luchan contra la ocupación, pero no tocan ni un palmo de los intereses que encarecen el suelo y la vivienda. Es pura cortina de humo”, ha sentenciado Miralles.
El Pi se compromete a continuar defendiendo una Mallorca digna, con voz propia, y rechaza frontalmente cualquier acuerdo que nazca de la sumisión a intereses ideológicos externos “Mallorca necesita liderazgo valiente, no servilismo. Y mucho falto ante los que desprecian nuestra lengua, nuestra gente y nuestro futuro”, ha concluido.
