Después de una transacción y la negociación entre El Pi–Proposta per les Illes y el Partido Popular, el Consell de Mallorca ha acordado abrir un expediente para realizar el estudio de viabilidad para la compra de las fincas de Sa Costera, situadas en el municipio de Escorca, en el corazón de la Serra de Tramuntana. Esta decisión se ha tomado con los votos a favor del PP, PSOE, VOX y El Pi durante el último pleno del Consell, y la abstención de Més por Mallorca.
El Pi ha destacado que este acuerdo es un paso adelante para asegurar la protección de este espacio natural de alto valor ecológico y paisajístico. Antoni Salas, portavoz de El Pi en el Consell de Mallorca, ha señalado que el acuerdo incluye un compromiso clave: “El Pi ha accedido a este acuerdo con la condición de la voluntad política positiva y que sean los técnicos quienes avalen la viabilidad de la compra y que esta iniciativa no quede en palabras vacías.”
Este espacio emblemático comprende cuatro propiedades diferenciadas: la antigua Font desVerger (hoy conocida como Font de Sa Costera, con las instalaciones de la antigua central eléctrica), las antiguas casas de Sa Costera y dos fincas más. Su alto interés ornitológico, paisajístico y natural lo convierten en un patrimonio clave para la Serra de Tramuntana.
El acuerdo de pleno incluye el compromiso de evaluar con rigor las posibilidades de adquirir estas propiedades e incorporarlas en el patrimonio colectivo de los mallorquines. “Desde El Pi confiamos que este estudio técnico marque un camino claro para hacer público un espacio tan valioso”, ha añadido Salas. El objetivo es garantizar que Sa Costera pueda ser gestionada de manera sostenible y esté al alcance de toda la ciudadanía, reforzando el modelo de preservación del territorio.
